escolar. La puesta en escena de esta interesante película nos deja filtrar, como a su protagonista la realidad a través del mundo imaginario de los videojuegos. La temática no es ajena, me viene a la mente aquel film de The Who que se llamaba Tommy aunque en este caso la resolución de la historia es tan sorprendente como genial. La película ha tenido una merecida muy buena acogida en otros festivales como el de Montreal. Mención especial para el joven actor Greg Timmermans, si esto fuesen los oscar tendría todas las papelestas, y es que con lo que les gustan estos papeles...Y de Francia llega La Question Humaine de Nicolas Klotz. Densa historia
de un sicólogo de una importante empresa. En la primera parte se nos cuenta como actúa un cargo de este tipo la reestructuración del negocio, o sea a la hora de despedir. Cuando nos encontrábamos acomodados en esta línea argumental, la trama gira hacia un thriller de corte sicológico. El personaje encargado de investigar a su jefe descubre una trama que entronca con… el nazismo de la segunda guerra mundial, a la vez que el protagonista va sufriendo un deterioro en su relación con los que le rodean. Uf, demasiado retorcida la trama para seguirle el pulso con facilidad. Al salir de la peli alguien dijo: "¿pero de qué trataba?" Quizá le pesó mucho a la historia el haber sido proyectada tras Ben X. Y es que aquí, en un festival de cine, el orden de factores sí altera el producto.
Bueno, tengo tiempo, cojo aire y con mucho valor me meto a ver una de Tsukamoto. Este nombre ya lo cité antes: Tsukamoto es un director japonés revolucionario del cine “manga-terror-ciencia-rarezas varias” al que aquí le dedican un ciclo. ¿Han leído algo de William
Gibson, el escritor de ciencia ficción, el de Neuromante, aquella novela que inauguraba el estilo ciberpunk? Pues este su director favorito. No les digo más. Tengo un tenso recuerdo del cine de Tsukamoto, de una vez que asistí a una maratón de cine de terror. ¿Se imaginan?: toda la noche viendo películas de terror. Pues una era de Tsakamoto. Por resumir, pero que mucho, diré que al protagonista, cuando se enfadaba le iban creciendo por el cuerpo armas terroríficas. (en los atascos de Madrid este tipo de mutación es bastante corriente). Ahora descubro que esa película, que vi hace tantos años, se llama Tetsuo y que ya es todo un clásico del estilo de los más extremos Cronenberg o Lynch. Con este antecedente entré a ver su último filme Nightmare Detective. En ella un tipo era capaz de introducirse en los sueños de aquellos que tienen pesadillas para descubrir qué les atormentaba. La policía le pide ayuda para encontrar a un asesino que utiliza los sueños para provocar los suicidios de sus víctimas. A caballo entre Pesadilla en Elm Street o Videodrome la película cuenta con momentos verdaderamente aterradores. A mí me hace pensar ¿qué pasa en Japón que hay mentes tan retorcidas?
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